El Museo Picasso de Málaga

Con la creación del Museo Picasso en 2003, Málaga se ha convertido en una de las ciudades con una oferta museo-gráfica de primer orden.
Paralelamente al reconocimiento internacional de este museo, Málaga ha sufrido una agitación cultural sin precedentes que se ha extendido incluso a zonas alejadas del mundo de la cultura.
La ciudad se ha convertido en un foco internacional y ha puesto todos sus recursos para que el Museo Picasso, protagonista indiscutible del desarrollo cultural, no sea un acontecimiento aislado.
La idea de crear un museo en Málaga que albergara parte de la obra de su artista más famoso surgió hace unos años, Picasso seguía vivo, durante un encuentro entre su secretario privado, Jaime Sabartés, y algunas de las personalidades malagueñas que lo reclamaban. Las condiciones para que el legado de Picasso llegara a Málaga aún no estaban dadas, y no fue hasta 1992 cuando se produjo el primer encuentro entre los malagueños y la obra del gran artista a través de la exposición clásica de Picasso.
Las interminables colas que se formaron a las puertas del magníficamente re diseñado Palacio Episcopal fueron la prueba innegable de que la obra de Picasso ya no podía permanecer lejos de la ciudad en la que nació. Este fervor por el genio se confirmó dos años más tarde, en una segunda exposición titulada "Premier regard" (1994-1995), formada por los fondos especiales de la nuera del pintor, Christine Picasso, quien tras unos primeros contactos con representantes de la Junta de Andalucía, decidió, a la vista de la respuesta ciudadana, que había llegado el momento de cancelar la deuda de la ciudad con su artista más conocido.
Pero aún era necesario decidir la ubicación del futuro museo, a cargo de Christine Picasso que, tras examinar los edificios históricos que probablemente serían el futuro museo, se decidió por el Palacio de los Condes de Buenavista, un edificio noble de estilo renacentista del siglo XVI, situado en el corazón del centro histórico y antiguo sede del Museo Provincial de Bellas Artes.
Según los expertos, la rehabilitación del Palacio de Buenavista ha sido perfecta en todos los sentidos, y sus diseñadores han sido reconocidos mundialmente por la calidad de su trabajo. Soló se han añadido unos pocos edificios contiguos para ampliar el espacio. La transición de las salas del antiguo palacio a las de reciente construcción es suave, sin alteraciones estilísticas que puedan ofender al visitante, pero con la espontaneidad que requiere la obra expuesta.

Las más de 200 obras que componen la colección permanente del museo proceden de las colecciones privadas de Christine Picasso y de su hijo Bernard. Recorren meticulosamente casi todas las etapas de la vasta producción del artista, desde Picasso de niño hasta sus últimas pinturas, a través de las cuales el gran maestro del siglo XX parecía resumir en unas pocas líneas decisivas toda su prodigiosa fuerza plástica y su experiencia humana.
Pinturas, dibujos, esculturas, cerámicas y grabados componen la colección. Sin embargo, para el público en general, las obras más significativas son las pinturas, sin duda para ser publicadas y porque poseen un magnetismo del que es imposible escapar. Entre otros, Olga Koklova en la mantilla (Barcelona, 1917), Jacqueline sentada (París, 1954), La Baigneuse (Mougins, 1971), La Femme aux bras levés (1936), Le Buste de femme les bras croisés derrière la tête (Royan, 1939), Retrato de Paulo con sombrero blanco (París, 1923), Retrato de Dora Maar (1939), La mujer en sillón (1946), Hombre, mujer y niño (Mougins, 1972), Dama con cuello o Retrato de Jacqueline con fresa (1962).
El museo también organiza exposiciones temporales gracias a la inestimable colaboración de los museos y coleccionistas privados más importantes del mundo.
Estas exposiciones se presentan en una de las salas más grandes de la galería de arte, especialmente diseñada para estas exposiciones. No se trata de exposiciones rotativas, sino de exposiciones originales, no visibles en ningún otro lugar, que han permitido al Museo Picasso, desde su inauguración, ofrecer al público obras de incalculable valor artístico.
Durante las obras de rehabilitación del Palacio de Buenavista se descubrieron en el sótano restos de la primitiva ciudad fenicia (siglo VIII a.C.), que se pueden ver tras visitar las doce salas del museo, que además cuenta con una tienda y una cómoda cafetería con vistas a uno de los espléndidos patios interiores del palacio.

Horarios del Museo Picasso de Málaga

Cerrado los lunes. De martes a jueves de 10 a 20 h. Viernes y sábados de 10 a 21 horas.
Domingos y festivos, de 10 a 20 h. 24 y 31 de diciembre, de 10 a 15 horas. Cerrado los lunes, 25 de diciembre y 1 de enero. El mostrador cierra media hora antes del cierre del museo.
Entrada a la colección permanente: 6 euros. Exposición temporal: 4,5 euros. Entrada combinada: 8 euros. Entrada gratuita el último domingo de cada mes, a partir de las 15.00 horas.
Teléfono: 00 34 952 602 731.